Las fotos que verán a continuación fueron tomadas el 21 enero del 2007. Esa noche yo partía rumbo a Los Angeles, California. Un viaje que pasé a relatar en mi bitacora blog durante 5 meses.


Ale y Gonza (my little bro)/Ale y Barbara (my cousin)


Ale y Ana Maria (my mom)/Mary, Ale y Carlos (my stepmom and my dad)
EL 7 DE JUNIO COMENZÓ EL INFIERNO
El jueves 7 de junio partí a Tijuana (mex.) luego de haber llegado el día anterior a San Diego. La idea era ir con mis amigas Jacquie y Nidia a conocer y solucionar ciertas compras y cosillas sin importancia. Al regresar uno debe cruzar la frontera hacia USA, con la finalidad de apurar el trámite Jacquie (ciudadana americana) y yo nos bajamos del carro y decidimos cruzar a pie. Se supone que el cruce por tierra (o por la linea) lo hacen millones de indocumentados con papeles falsos. Yo en total calma con mis papeles al día y la documentación adecuada crucé, pero me detuvo el oficial de apellido Soto haciendome una serie de preguntas ¿cuanto tiempo tiene aca? ¿ud. se quiere quedar en USA? ¡Páseme su bolsa! Fue en ese momento cuando vació todo el contenido de mi cartera y comenzó a revisar hasta las boletas de supermercados. Y siguió con sus preguntas ¿porque tiene ID de California?, le respondí que lo usaba ya que me habian dicho que era más seguro que andar con el pasaporte; ¿por qué tienes tarjeta de supermercado y farmacia?, a lo que le expliqué que eran tarjetas de descuentos y que por el tiempo que llevaba ahi me resultaban muy utiles. ¿Cuando se piensa ir de USA?, respondí el 20 de julio ya que mi permiso I94 vence el 22. Sus últimas y "amables" palabras fueron "Acompañeme por acá, usted es una ilegal". Yo no entendía nada, en el camino perdí de vista a Jacquie y me encerraron en una oficina por más de 8 horas. Fui tratada como criminal, acusada de querer "quedarme" en las Estados Unidos, me gritaron y humillaron con una facilidad increible. Finalmente decidí callar (aunque lloraba a mares) y esperar para saber qué iba a pasar conmigo. Pasada las 9 de la noche me avisan que mi visa ha sido anulada y que debo regresar a Mexico (tijuana). ¿A méxico? ¿Que voy a ser yo en mexico, son casi las 10 de la noche y mis cosas están en USA?, la respuesta fe categórica "lo siento".
Desesperada salí del lugar, la Aduana de OTAY (pensaba que me iba a volver loca, porque mi mente no lograba ordenar lo que me estaba pasando). Estaba sola en una de las líneas fronterizas más peligrosas de USA. Me encontré con alguien que me dijo "trata de pasar por la otra aduana de San Ysidro", yo dije en ese momento "no tengo nada que perder"· Tenia mi pasaporte, aunque la VISA americana habia sido completamente destruida con un plumon negro, pero aun me quedaba la identificación del Whittier Adult School. Al llegar a San Ysidro, mi cuerpo no lograba controlar los espasmos por el terror que sentía, le miento al oficial y le digo que mi novio se llevó mi pasaporte, que necesito pasar. El resultado fue: detención por felonía, fui detenida y obligada a firmar cientos de papeles. Pase la noche en una celda que tenia un baño metalico, cama metalica y aire acondionado a 0 grados. A la mañana siguiente (08.00) me despierta un oficial para entregarme algo de comer. La noche anterior me avisan que yo sería deportada (me alivié al pensar que pronto estaría en casa). Pasada las 8 llega una mujer oficial que anda buscando a la "chileña" para llevarsela, ¿a dónde? pregunto yo, al centro de detencion de San Diego hasta que te deporten. Por primera vez en mi vida fui esposada, por varios días sentí mucho dolor en las muñecas. Tenía mucho miedo.

Luego de 40 minutos llegue al San Diego Correctional Facility. Yo ahora sí que no podía creer lo que me estaba pasando. Me esperaba la oficial Leon, la que en cierta forma ayudo a calmar mis miedos acerca de estar en prisión. Además, me consiguió (fuera de todo protocolo) que un oficial de deportación (de apellido Cubillos) me explicara cuál era mi situación. Me dijo: necesitamos tus papeles, por tanto debemos contactarnos con tu embajada, luego ellos deben asegurar que tu eres chilena y eso puede demorar 2, 3semanas o hasta un mes. Le dije que yo tenia mi pasaporte, me respondio "eso es muy bueno, porque así te iras muy pronto".
Luego, León me llevo a las duchas me hizo cambiar toda mi ropa por un uniforme azul y zapatillas del mismo color. Yo continuaba llorando, y en realidad debo confesar que lloré por varios días hasta que me dieron medicamentos para la ansiedad los que ayudaron bastante a calmar mi dolor.

El lugar donde yo estaba se les llamaban POD y eran una especie de peceras, dentro de ellos habian mesas y sillas, televisores mas 32 celdas. Mi celda la compartí con Magda o la sra. Garcia como yo la llamaba de cariño. Yo era la chilena, y una que otra me hacia referencia a 31 minutos. Esa chica era la guera, una mexicana muy cool que decia que los chilenos y los argentinos eramos de lo más nice.
Mi celda era la 216 y me levantaba diariamente a las 06 horas a desayunar. A las 07 salía a una cancha donde yo caminaba por una hora, algunas jugaban basquetbol, otras salian a rezar o a conversar. A las 8 me pasaban a buscar para ir a trabajar (allá la persona que quiere trabaja y te pagan US$1 diario). Yo prefería salir del pod hacia otro lugar donde me dedicaba a doblar ropa, esa pega la hacia hasta las 3 de la tarde. En ese rato podia compartir con oficiales, medicos y otro tipo de gente que pasaba por el lugar.

A los diez dias de estar ahí mi oficial de deportacion me confirmó que en 10 dias más aproximadamente me deportarían. Yo ya tenía la información, gracias a que el consulado chileno y la secretaria del senador Jose Antonio Gomez se mantenia en contacto diario con mi padre.
El jueves 28 de junio me mandaron a buscar. El oficial me dijo "Noemi, te vas para tu casa", salí apuradisima a mi pod y ordene las cosas que debia devolver. Eran las 09 am, a las 20 horas recien me fueron a buscar (estuve esperando en una celda junto 3 salvadoreñas encantadoras). Mi vuelo salia rumbo a San José de Costa Rica a las 01.30 am del dia 29; una pareja de oficiales me llevaron hasta el aeropuerto de Los Angeles, al día siguiente llegue a Costa Rica, a las 18 tome un vuelo a Lima y a las 22 estaba tomando my last fly rumbo a Chilito. Tuve que aterrizar en Concepción, ya que la neblina de santiago impidió qe el avión bajara. Allí fui muy bien recibida por la Policia de Investigaciones de mi querido país, ellos tomaron una declaración voluntaria y luego me dijeron "aqui tienes tu pasaporte, quedate tranquila, ya estas aqui".
Gracias: al senador Jose Antonio Gomez y su secretaria, a mis primos y tios, a Fernando Cortez y Antonio Sanchez, al consulado de Chile y al canciller Foxley. Todo el amor del mundo a mi papá y mary.
PD: Quiero pedir disculpas a mis amigos, por mantener esto tanto tiempo en silencio, pero luego de tres semanas en Chile, ya estoy en paz. No quería preocupar a nadie más.